Durante la primera semana de cada mes tengo la costumbre de entrar en Chesscafe para ojear los variados artículos que personalidades del mundo del ajedrez han ido suministrando a lo largo del mes anterior.
Una de esas figuras que lleva varios años proporcionando artículos de mucha calidad, desde el año 2000, es Mark Dvoretsky en su sección The Instructor. El artículo del pasado mes de noviembre se titula When to trade (se podría traducir por “Cuando cambiar”, siguiendo la lectura del texto entiendo que se refiere a las piezas).
Y para desarrollar el tema utiliza un ejemplo tomado de un excelente libro: Gary Kasparov, The Test of Time, Pergamon Press, 1985. La edición en español corrió a cargo de Jaque XXI (dirigida por Leontxo), Gary Kasparov, La Prueba del Tiempo, Jaque XXI. Madrid. 1993.
Personalmente tengo debilidad por los libros de ajedrez conformados como una colección de partidas analizadas y comentadas, a poder ser con mucho texto, porque resultan más agradables de leer que otro tipo de libros. Es muy cómodo seguir una partida y reproducirla varias veces siguiendo las explicaciones con calma.
La primera vez que tuve este libro en las manos fue hace bastantes años cuando lo encontré en la estantería de la biblioteca pública de Avilés Bances Candamo. Por cierto estaba acompañado de otro gran libro al que tengo mucho cariño, El Arte del Análisis, de Jan Hein Timman, también una suma de partidas, y de la misma colección editorial.
En libro del campeón ruso está configurado sobre una revisión de los análisis y comentarios del autor sobre sus propias partidas de competición comprendidas entre los años 1978 y 1984. El cierre describe su victoria sobre un rejuvenecido Smylov, en la Final de Candidatos para el Campeonato del Mundo, antes de su duelo definitivo en Sevilla con el astro Karpov.
Pero quiero destacar una idea que refleja Kasparov en el prólogo y que años después es reutilizada por Dvoretsky: “…Está claro que la ingente cantidad de trabajo en el comentario de las partidas lleva inevitablemente a algunos errores analíticos. Además, el rápido desarrollo de la teoría de las aperturas introduce sus correcciones. Por tanto, al cabo de algún intervalo de tiempo, prácticamente cualquier comentario, necesita, si no se escribe de nuevo, por lo menos ser completado y revisado. Este libro se ha escrito bajo ese principio…”
El artículo de Dvoretsky es un claro ejemplo de cómo un material escrito hace varias décadas, y ya revisado en su momento, puede ser reutilizado con mucho acierto, reafirmando a su vez, la idea que transmite el trabajo originario.
Ahora queda a cargo de vosotros comparar el artículo de Dvoretsky y el comentario original de Kasparov en el capítulo tercero de su libro sobre la partida Veingold – Kasparov. 7ª Espartaquiada de los Pueblos de la URSS. Moscú. 1978. Yo estoy en ello.
Un saludo.