Hace unos días jugué una partida en FICS que me hizo recordar el tema de las tendencias y los cambios emocionales que pueden surgir a lo largo de juego y que son descritos en el magnífico libro de Alexander Yermolinsky, El camino hacia el progreso en ajedrez. Gambit Publications Ltd., Londres. 2002. Si es cierto, es una excusa para habla de este libro.
La primera vez que oí (leí) algo sobre esta obra fue en el blog de Daniel Canteli, gracias Daniel, hace unos años. Me “quedé con la copla” acerca del libro y con el paso del tiempo fui recabando información hasta que lo acabé comprando. Si ahora mismo me preguntasen con que tres libros de ajedrez me quedaría no sabría decir cuales, pero lo que si tengo claro es que unos de ellos sería este. No sé si he mejorado algo mi nivel de juego, pero lo que es seguro es que mi visión sobre el ajedrez ha cambiado mucho tras su lectura.
Este libro tiene que ser comentado desde dos ópticas. La primera de ellas es la impronta personal y subjetiva, muy crítica a veces, que imprime el autor a lo largo de todo el libro. Todos los temas que trata tienen este acertado enfoque subjetivo que marca profundamente la visión que ofrece del ajedrez. Es un libro muy íntimo, como si de un diario se tratase, y los ejemplos, salvo algunas excepciones, son partidas propias del autor. La segunda óptica es la estructura con la que diseñado. El libro se presenta dividido en tres grandes bloques o partes. La primera parte trata de las cuestiones emocionales que surgen a lo largo del juego, tema que más abajo tocaré con un ejemplo. La segunda parte, que es la más extensa, se centra en las aperturas, como entenderlas y estudiarlas. Opino que es la parte más conseguida del libro y sus consejos sobre cómo tratar las aperturas es lo mejor, de largo, que he leído. La tercera parte desarrolla los aspectos tácticos y estratégicos del juego con una visión desmitificadora de estos conceptos. Es muy clarificadora la crítica que hace sobre el periodismo sensacionalista al comienzo de este bloque.
Es curioso como una partida es jugada de forma correcta hasta que en un momento dado se obvia una jugada que da la victoria y a continuación todo son jugadas incorrectas perdiendo el hilo del juego. En este caso yo llevaba las negras y no vi un doble de caballo con jaque y amenaza a la dama. Estaba tan enfrascado en los temas que presentaba la partida que continúe rápidamente con una jugada lógica y “correcta” (aunque mala porque el doble de caballo me daba la victoria). Aún así en una posición cómoda, pero sabedor de que acababa de perder una oportunidad absoluta de vencer, me vine abajo, jugada tras jugada, influenciado emocionalmente por ello. Vamos con el ejemplo:
Bolkonski (1737) - Tablajedrez (1630) [C10]
Rated standard match Free Internet Chess Server, 12.11.2010.
Rated standard match Free Internet Chess Server, 12.11.2010.
1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 dxe4 4.Cxe4 Cd7 5.Cf3 Cgf6 6.Ag5 h6 7.Ah4 Ae7 8.Cxf6+ Cxf6 9.Ad3 0–0. 9...c5!? Es lo jugado normalmente a nivel magistral. 10.De2!? (10.dxc5 Da5+ 11.c3 Dxc5 12.0–0 0–0 13.De2 Td8 14.Tfe1 b6 15.Aa6 Cd5 16.Axe7 Cxe7 17.Tad1 Axa6 18.Dxa6 Cc6 19.De2 Tac8 20.h3 1/2–1/2 Leko, P. (2713) - Bareev, E. (2707). Mónaco, 2002) 10...Da5+ 11.c3 cxd4 12.Cxd4 Ad7 13.0–0 Dh5 14.Dxh5 Cxh5 15.Axe7 Rxe7 16.f4 g6 17.Tae1 Rd6 18.g3 Thd8 19.Cf3 Cf6 20.Ce5 Ae8 21.Tf3 Cd7 22.g4 Cxe5 23.fxe5+ Re7 24.Rf2 Tac8 25.h4 g5 1/2–1/2 Short, N. (2610)-Kortschnoj, V. (2630) Manila, 1990. 10.0–0 c5!?
Diagrama 1. Posición tras 10…c5.
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Las negras necesitan reaccionar si no quieren quedarse pasivas, luchando por el centro y por la casilla c5. La otra solución para el esquema negro es jugar b6 y fianchetar el alfil. 10...b6 11.c4 (11.De2 Ab7 12.Tad1 Dd5 13.c4 Dh5 14.d5 Tfe8 15.h3 exd5 16.g4 Cxg4 17.Axe7 dxc4 18.Axc4 Cf6 19.Td3 Ce4 20.Td7 Cc5 21.Txc7 Axf3 0–1 Berg, K. (2420) - Rotstein, A. (2490) Cannes 1995.) 11...Ab7 12.Ce5 Cd7 13.Ag3 Cxe5 14.dxe5 Ah4 15.De2 Axg3 16.hxg3 De7 17.Tad1 Tad8 18.Ab1 Txd1 19.Txd1 Td8 20.Td3 a5 21.b3 Txd3 22.Dxd3 g6 23.c5 Ad5 24.cxb6 cxb6 25.De3 Dc7 Wan Yunguo (2471) - Dableo, R (2444) Kuala Lumpur 2008 0–1 (65).
11.c3 Aquí ya nos movemos por terreno desconocido. Parece mejor para las blancas obtener la mayoría de peones 3/2 en el flanco de dama. 11.dxc5 Axc5 12.De2 Ae7 13.Tfd1 Dc7 14.c4 y las blancas están algo mejor. 11...b6 Mejor 11...cxd4 ya que me permite crear un peón aislado hay que aprovecharlo a las primeras de cambio... 12.cxd4 (Si 12.Cxd4 e5 13.Cf5 e4 14.Cxe7+ Dxe7 15.Axf6 gxf6 16.Ac2 f5=) 12...b6= 12.Ag3 (12.dxc5 Axc5 13.Dc2 Ab7=) 12...Ab7= 13.Te1 cxd4 14.cxd4?! Lo que me da un objetivo de ataque: el peón aislado y un medio juego con igualdad (14.Cxd4 Ac5=).
Diagrama 2. Posición tras 14.cxd4.
14...Ad6 15.Ae5 Cg4 16.Axd6 Dxd6 17.h3 Cf6 Lo que se ha conseguido con estos cambios es diluir el ataque natural blanco en el flanco de rey, quitando una preocupación a las negras. 18.Ce5 Tfd8 (si 18...Dxd4?? 19.Ah7+ Esto me lo hizo hace tiempo un jugador de primera categoría del Universidad de Oviedo en una competición de rápidas...).
Diagrama 3. Posición tras 18…Tfd8.
19.Dd2?! Dxd4 20.Tad1 Dd5 21.f3 Tac8 (21...Dxa2 No me atreví a comer este peón porque temía que el tiempo invertido en hacerlo permitiese a las blancas tomar la iniciativa y organizar contra juego en el flanco de rey, aunque después de 22.Tc1 (22.De3 Cd5 23.De4 f5 24.Dd4 Db3 25.Ac4 Db4 26.Te3 Cxe3 27.Axe6+ Rh7 28.Dxb4 Txd1+-/+) 22...Da4 23.Rh2 De8 24.Db4 Cd5 25.De4 f5 26.Dh4 Tac8 27.Ac4 Cf6-/+ no parece haber problemas para las negras. 22.Df4 Aquí la cuestión para mí era dónde colocar la dama. Hay que evitar que sea amenazada por las torres en las columnas abiertas o que quede fuera de juego: la mejor opción que pase a cumplir funciones defensivas es e7. Además conecta con el alfil de b7 que estaba desprotegido.
Diagrama 4. Posición tras 22.Df4.
22...Dc5+ 23.Rh1 De7 24.a3 Tc5 25.Td2 Tcd5 26.Ted1?! Ch5–+ y llegamos al momento culmen de la partida en donde las blancas están bajo mayor presión.
Diagrama 5. Posición tras 26…Ch5.
27.De4?? (27.De3 Dg5 28.Dxg5 hxg5–+) A lo que rápidamente contesto 27...f5? Es evidente que el doble con 27...Cg3+ gana automáticamente. Nada más avanzar el peón f, tratando de evitar la amenaza blanca en la diagonal b1–h7, me di cuenta de ello y me pasó factura en los siguientes movimientos jugando muy mal en comparación a como se había desarrollado la partida. 28.De1 Las negras no están mal, siguen teniendo una posición cómoda e incluso, unas jugadas más adelante tengo la posibilidad de ganar pieza y no lo veo. 28...Dd6 mejor es 28...Df6 29.Cc4 Aa6 (29...Cf4). 29.Cc4 De7 mejor es 29...Dc7!? 30.Axf5 Atacando el peón retrasado de e6 30...Txd2 31.Axe6+? mejor es 31.Txd2 Txd2 32.Cxd2= 31...Rh8 32.Txd2 32.Cxd2 Te8 33.De5–+.
Diagrama 6. Posición tras 32.Txd2.
32...Cg3+?? Esto que es, ¡qué como no lo hice antes lo hago ahora…! (32...Txd2 33.Dxd2 Dxe6–+) 33.Dxg3± Txd2 34.Cxd2 Dxe6 35.Db8+ Dc8 36.Dxc8+ Axc8 y acabé perdiendo una unos movimientos después. 1–0.
Volviendo al libro de Yermolinsly, en la primera parte presenta este tema comentando que a diferencia de las computadoras nuestras partidas están marcadas por tendencias ascendentes y descendentes, subidas y bajadas de estados emocionales, que tiene su reflejo en el transcurso del juego, y utiliza ejemplos propios donde describe de forma práctica como se han de analizar estos procesos subjetivos. Pero, ¿cuál es la finalidad de todo este material?, ¿mejorar nuestra nivel de juego? En el fondo puede que esa sea objetivo final que se persigue, pero creo que realmente lo que pretende Yermolinsky es que nos conozcamos a nosotros mismos, sepamos en qué tipo de posiciones nos sentimos más a gusto (tema fundamental de la segunda parte dedicada a las aperturas), y seamos conscientes de hasta qué punto influyen las decisiones que tomamos durante el juego en transcurso del mismo. Según esto mi tendencia en los cambios desfavorables “de arriba a abajo” sería de “- -“. Es decir, que tengo que esforzarme mucho por impedir que mis emociones influyan negativamente cuando tengo la partida bien y cometo un error, y pasar a una tendencia de “+ -“, “+ +” o simplemente “+”. La pregunta es ¿cómo?
Un saludo.


















